¿A quién pertenece lo que publicamos en Redes Sociales?

Es común pensar que al hacer clic en el botón de “publicar” de Facebook o “tweet” en Twitter, automáticamente la información deja de ser nuestra para pertenecer a estas redes sociales. Esta creencia es parcialmente cierta desafortunadamente. Veamos lo que dicen los “términos y condiciones de uso” de algunas de las redes sociales más populares en nuestro país:

FACEBOOK: Tú eres dueño de todo el contenido y la información que publicas en Facebook, y puedes controlar cómo se comparte a través de la configuración de la privacidad y las aplicaciones. Además:

  • Para el contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotografías y videos (contenido de PI), nos concedes específicamente lo siguiente: una licencia mundial no exclusiva, transferible, sub licenciable, libre de regalías, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook (licencia de PI). Esta licencia de PI finaliza cuando eliminas tu contenido de PI o tu cuenta, a menos que tu contenido se ha compartido con otras personas, y éstas no lo hayan eliminado.
  • Cuando se utiliza una aplicación, tu contenido y la información se comparte con la aplicación. Facebook exige que las aplicaciones respeten tu privacidad, y tu acuerdo con dicha aplicación controlará la forma en la aplicación puede utilizar, almacenar y transferir ese contenido y la información.

TWITTER: Tú conservas los derechos de cualquier contenido que envíes, publiques o muestres a través de Twitter:

  • Al enviar, publicar o mostrar contenido en o a través de Twitter, le concedes una licencia mundial no exclusiva, libre de regalías (con derecho a sublicenciar) para usar, copiar, reproducir, procesar, adaptar, modificar, publicar, transmitir , mostrar y distribuir dicho contenido en todos los medios o métodos de distribución (conocidos ahora o que sean desarrollados en un futuro).
  • Esta licencia incluye el derecho de Twitter para ofrecer dichos contenidos a otras compañías, organizaciones o individuos que se asocian con Twitter para la sindicación, difusión, distribución o publicación de dicho contenido en otros medios y servicios. Estos usos adicionales se pueden hacer sin darte ninguna compensación o retribución económica.
  • Twitter puede modificar o adaptar tu contenido a fin de transmitirlo, mostrarlo o distribuirlo a través de redes informáticas y en diversos medios de comunicación y/o hacer cambios en su contenido que sean necesarias para que se ajuste y adapte a los requisitos o limitaciones de redes, dispositivos, servicios o medios de comunicación.

LINKEDIN: Eres dueño de la información que proporcionas a LinkedIn, y podrás solicitar que se borre en cualquier momento, a menos que hayas compartido información o contenido con terceros y no lo hayan eliminado, o dicha información se ha copiado o almacenado por otros usuarios.

  • Concedes a LinkedIn una licencia no exclusiva, irrevocable, mundial, perpetua, ilimitada, transferible, transmisible y totalmente pagada y libre de regalías para que Linkedin copie, prepare trabajos derivados, mejore, distribuya, publique, elimine, retenga, añada, procese, analice, utilice y comercialice, en cualquier forma conocida ahora o en el futuro, cualquier información que tu proporciones, directa o indirectamente a LinkedIn. Esto incluye cualquier contenido, ideas, conceptos, técnicas o datos de los servicios generados por usuarios, que envíen a LinkedIn, sin ningún tipo de consentimiento adicional previo aviso y/o compensación alguna para ti o para terceros.

Podemos entonces concluir que:

  1. Lo que publicas en Facebook, es tuyo y de Facebook, lo que publicas en Twitter, es tuyo y de Twitter, lo que publicas en Linkedin, es tuyo y de Linkedin. ¡Es como si te casaras por bienes mancomunados con las redes sociales!
  2. En todos los casos concedes una licencia (permiso de uso) mundial, pagada (no tienes derecho a cobro de regalías) e irrevocable (no te puedes después arrepentir y cancelarla) para que las redes sociales hagan con tu información lo que quieran, como modificarla, venderla, distribuirla y republicarla en otros medios.
  3. Una vez que alguien de tu circulo de amigos, followers o contactos (e inclusive las aplicaciones de facebook) copia, almacena, comparte o re-transmite información que tu publicaste, pierdes todo control sobre la misma. Podrás pedir que se borre tu cuenta y lo harán, pero es imposible solicitar que se borre la información que otros tienen sobre ti (fotos, videos, comentarios, etc.).

Después de leer esto, ¿sigues pensando que las redes sociales “son gratis”? El precio que pagamos es muy alto: otorgamos el permiso de usar, modificar, compartir y de hacer prácticamente lo que quieran con nuestra información.

 

Artículo originalmente publicado en: http://www.merca20.com/a-quien-pertenece-lo-que-publicamos-en-redes-sociales/

 

Imagen de: http://www.freedigitalphotos.net/images/view_photog.php?photogid=1152

#MesíasDigitales

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española nos indica que “Mesías” significa (entre otras cosas): “Sujeto real o imaginario en cuyo advenimiento hay puesta confianza inmotivada o desmedida”. Otros diccionarios definen al mismo término como “Persona en quien se confía ciegamente y a quien se espera como libertadora o redentora”. Hoy, gracias al desmedido crecimiento de las redes sociales, se han creado falsos profetas a los que yo he optado por llamar #MesíasDigitales.

 

Pero… ¿qué o quiénes son los #MesíasDigitales? Básicamente se trata de personas que cuentan con las siguientes características:

  • Gozan de cierta popularidad en redes sociales;
  • Dicha popularidad esta regularmente asociada al gran número de “followers” que tienen en twitter, o “fans” en una página de facebook;
  • Su popularidad es percibida y ejercida usualmente en cierto grupo de personas. Son populares en un determinado segmento de la población digital:
    • gente que tiene cierta preferencia política, religiosa o social
    • personas con cierta especialidad profesional u oficio
    • individuos que comparten ciertos gustos o aficiones

 

(Hasta aquí todo marcha bien, pero los problemas surgen a continuación…)

 

  • Crean su popularidad (se hacen de una masa crítica de seguidores) convirtiéndose en “porros digitales”, lanzando críticas desmedidas – con o sin fundamento –, en contra del gobierno.
  • Sin que nadie se los requiera y sin representación legítima, adoptan posiciones de “defensores de los internautas”, abanderando siempre causas polémicas en contra del gobierno y de la industria.
  • Suelen promover entre sus seguidores ideas anárquicas:
    • “Internet nació libre y así debe permanecer; ¡no a la regulación!”
    • “Puedes copiar todo lo que quieras, bajar todas las canciones que quieras… copiar no es robar, ¡es compartir!”
    • “Las leyes inhiben el acceso a la cultura, ¡no a la propiedad intelectual!
  • Ante el mínimo intento de regulación o acción legal para regular cualquier cosa relacionada con el entorno digital, esgrimen reiteradamente argumentos como si fueran escudos impenetrables:
    • “Es ley mordaza, ¡viola nuestros derechos de libertad de expresión!”
    • “¡Pone en peligro nuestra privacidad!”
  • Crean, dirigen y organizan grupos facciosos que tienen amplias capacidades mediáticas.
  • Aplauden actos criminales realizados por hackers o hacktivistas en contra del gobierno y de la industria.
  • Estratégicamente se asocian o buscan alianzas con personajes bien posicionados en áreas o industrias clave, principalmente los medios de comunicación, la academia y la política.
  • Creen firmemente que solo ellos dicen la verdad, solo sus interpretaciones son válidas; cualquier comentario en contra carece de toda lógica.
  • Si algo anda mal, invariablemente la culpa es del gobierno y/o de la industria, jamás de los internautas.

 

A pesar de que parte de las causas que puedan perseguir estos #MesíasDigitales, y parte de sus argumentos puedan ser lógicos, razonables o justificables, la manera en cómo actúan y las acciones que promueven para la consecución de sus objetivos, suelen restarles credibilidad y respeto.

 

Propuestas de leyes como SOPA y PIPA, y tratados como ACTA, sin duda tienen excesos que pueden vulnerar derechos de usuarios, y también pueden poner en riesgo el futuro de internet. Sin embargo, promover la piratería en la red de manera flagrante y descarada, no nos llevará a ningún futuro prometedor. Todo exceso es nocivo por naturaleza.

 

Estimado lector, porque respeto su intelecto, no le voy a decir qué está bien ni qué esta mal. Estoy seguro que usted tiene la capacidad de tomar sus propias decisiones de manera informada, racional e independiente.

 

Originalmente publicado en: http://www.empresasydinero.com/mesiasdigitales/

 

Image: farconville / FreeDigitalPhotos.net

El Pez por la Boca Muere

El sábado 3 de diciembre de 2011 es una fecha que el candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, es una fecha que jamás olvidará… porque aunque lo desee, las burlas derivadas de su tremenda pifia lo perseguirán por años. Solo para que quede registro de lo que comento, y no por “poner el dedo en la llaga”, recuerdo lo que estará en la memoria de los mexicanos por muchos años: Peña Nieto aseguró que el escritor mexicano Enrique Krauze era el autor de La silla del águila, novela escrita por el Premio Cervantes de Literatura, Carlos Fuentes. Parece simple el error, pero este hombre que aspira a dirigir un país, cantinfleó desesperadamente durante casi cinco minutos para poder salir del apuro; con gestos y señas pedía auxilio a sus asesores para que le ayudaran a no seguir cavando su propia tumba.

 

Aunque este tremendo descuido no es el primero de este personaje político, y tristemente tampoco fue el último, si ha sido el que ha causado un mayor impacto y revuelo en las redes sociales. Y no solo eso, este resbalón monumental fue cubierto por todos los medios de comunicación nacionales, y llegó a medios internacionales como CNN, The Washington Post, el New York Times y el diario Le Monde. El tabloide Neoyorquino publicó que “nisiquiera Justin Bieber muestra la ignorancia de Enrique Peña Nieto”, haciendo referencia al episodio similar que vivió el jovencito cantante de pop en un “talk show” cuando le pidieron que mencionara los continentes, pregunta que desde luego no pudo responder acertadamente.

 

Si los medios nacionales e internacionales que publicaron esta nota fueron rudos, los usuarios de redes sociales fueron implacables. Durante más de 15 días, no han parado las burlas, ridiculizaciones y hasta insultos de toda naturaleza: miles de mensajes de texto en twitter y facebook, fotografías manipuladas, campañas publicitarias imitadas, videos de películas extranjeras con una traducción muy particular, portadas o posters de películas re-diseñados, y desde luego, chistes, cartones y caricaturas a diestra y siniestra. La más contenta de todo este asunto sin duda es Ninel Conde, pues ya llegó quien saliera al quite.

 

Tan fuerte ha sido esta embestida cibernética que ni siquiera los propios priístas salieron a la defensa de su candidato. Los pocos que se atrevieron lo hicieron con respuestas timoratas o argumentos absurdos e indefendibles. Aun suponiendo que la pifia de Peña Nieto no haya sido “tan grave” como algunos medios pretendieron argüir, lo cierto es que fue percibida como tal gracias a la fuerza y contundencia de las redes sociales.

 

La gente se comunica de manera prácticamente instantánea, y los mensajes, fotos y videos se transmiten de manera viral. Los “retweets” y “shares” actúan como agentes multiplicadores portadores de un virus. Los usuarios son adictos a la información, su vicio no solo es acceder a ella, sino compartirla por todos los medios posibles.

 

¿Será este fenómeno capaz de cambiar el rumbo de las elecciones presidenciales? Suponiendo que no lo sea, cuando menos podemos estar seguros de que las redes sociales si tienen la capacidad de moldear tendencias y tal vez hasta equilibren un poco las fuerzas políticas de los candidatos.

 

Después de lo sucedido con el candidato priísta, tal vez todos los candidatos y pre-candidatos presidenciales le tienen más miedo y respeto a las redes sociales, que al más inquisitivo reportero o comunicador de renombre. Todos estarán atentos a lo que sobre ellos se comente en estos medios sociales, e inclusive tratarán de controlar de alguna manera los posibles impactos negativos derivados de los tropiezos en su insaciable carrera por la silla presidencial. No me sorprendería que alguien intentara regular las redes sociales para frenar o menguar estos “ataques cibernéticos”.

 

¿Qué habría pasado si un candidato presidencial de la “envergadura” de Peña Nieto hubiere cometido un error igual o similar hace 6 o 12 años? Tal vez nada, o probablemente el impacto hubiera sido mínimo. Hoy todo político debe repetir esta frase diez veces frente al espejo antes de dar cualquier entrevista: “prefiero ser dueño de mi silencio, que esclavo de mis palabras”.

 

Publicado originalmente en: http://www.empresasydinero.com/el-pez-por-la-boca-muere/

 

Image: photostock / FreeDigitalPhotos.net

El Cuarto Poder: Las Redes Sociales

A Charles Louis de Secondat, mejor conocido como “el Barón de Montesquieu”, quien fuera destacado cronista y pensador político francés en la época de la ilustración, se le atribuye la creación de la teoría de “la división de poderes”, tomada de las ideas de John Locke. En su obra “Del Espíritu de las Leyes” se describe la división de los Poderes del Estado en tres poderes: el legislativo, el ejecutivo y judicial. Montesquieu promueve que su titularidad se encargue respectivamente al Parlamento o Congreso, al Gobierno (Presidente o Primer Ministro) y los Tribunales de Justicia. Este esquema de gobierno ha sido adoptado en muchas constituciones de diversos países en el mundo. Se dice que “la división de poderes” es el elemento base del Constitucionalismo Moderno.

 

A pesar de que la expresión “el cuarto poder” suele pensarse de reciente creación, fue acuñada por Edmund Burke (1729-1797) para denominar a la prensa, aludiendo la extraordinaria influencia que ésta ejercía en los años previos a la Revolución Francesa.

 

Aunque no soy Burke ni Montesqieu, y que me perdonen el atrevimiento y la comparación, para mi el cuarto poder ya no es la prensa, son las redes sociales.

 

En la actualidad la gente ya no “compra” tan fácilmente las notas tendenciosas o contenidos muchas veces manipuladas por la prensa tradicional. De hecho, es común que suceda todo lo contrario, la gente NO cree en la prensa, pero si cree en lo que lee en las redes sociales. Y eso sin considerar a las millones de personas que viven en países con regímenes totalitarios (socialistas, comunistas, religiosos), en donde la prensa es controlada por el gobierno. En pocas palabras, no importa si se trata de un país liberal, democrático, conservador o “totalitario”, la gente ya no cree en la prensa, o en el mejor de los casos, su porcentaje de credibilidad ha bajado considerablemente.

 

Durante el 2011 el mundo se estremeció con fenómenos nacionales e internacionales, tales como el asunto de los “twitteros terroristas” de Veracruz, las movilizaciones de “los indignados” en los Estados Unidos y particularmente “el levantamiento árabe”, en donde ciudadanos de Egipto, Libia y Túnez buscaron derrocar a dictadores que se mantuvieron durante décadas en el poder. Estos movimientos tienen algo en común: el uso preponderante de las redes sociales (twitter y facebook particularmente, seguidos muy de cerca por YouTube) como herramientas de comunicación, organización, difusión y medio para convocar a otros ciudadanos a sumarse a dichas causas.

 

El poderío de estas redes, respaldadas la mayoría de las veces por los “teléfonos inteligentes”, fue tan evidente que algunos gobiernos árabes suspendieron temporalmente el uso de internet, y muchos de ellos solicitaron a la empresa Blackberry su colaboración para averiguar datos de cómo se ponían de acuerdo los “rebeldes” a través del servicio de mensajería instantánea de dichos teléfonos.

 

El Primer Ministro británico, David Cameron, en el mes de agosto llegó a proponer una prohibición al uso de redes sociales durante disturbios. “El libre flujo de la información a veces puede ser un problema”, afirmó el Primer Ministro, mientras convocaba a Twitter, Facebook y Research In Motion (fabricante de Blackberry) para sostener una reunión a fin de discutir su papel en los recientes brotes de violencia en Londres.

 

En México, en los últimos meses el grupo de hacktivistas Anonymous ha hecho un amplio uso de redes sociales como YouTube y Twitter para promover sus ataques cibernéticos disfrazados de “actos de protesta social y libertad de expresión”.

 

Nuestro país está a pocos meses de vivir toda la parafernalia electoral federal. En marzo de este año la revista Merca 2.0 publicó un interesante estudio en formato de infografía llamado “Los presidenciables en las redes sociales”. Como ya transcurrieron varios meses de la elaboración de esta infografía, me permití actualizar algunas cifras:

PAN

PRI

PRD

“Me Gusta” en Facebook

8,523

24,108

6,494

Seguidores en Twitter

28,802

6,283

10,097

37,325

30,391

16,591

En términos generales el PAN ha hecho un uso más eficiente de las principales redes sociales, seguido de cerca por el PRI, mientras que el PRD se ubica en un lejano tercer lugar.

 

Las casi 85,000 personas que figuran en esta simple sumatoria pudieren verse como un número muy reducido si lo comparamos con los millones de mexicanos que tienen en edad para votar. Sin embargo, no hay que olvidar que el poder de las redes sociales radica primordialmente en tres factores: (1) la inmediatez de la comunicación, (2) la “transmisión viral” de la misma (“retweets” en Twitter y “shares” en Facebook), y (3) la casi nula posibilidad de censura previa o injerencia gubernamental sobre estas redes sociales.

 

No olvidemos que el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, hizo un extraordinario y exitoso uso de las redes sociales en su campaña para llegar a la Casa Blanca. Tan es así que invitó a formar parte de su equipo de asesores de campaña al CEO de Google, Eric Schmidt. El pasado mes de febrero, Obama invitó a cenar a líderes de las principales compañías de la industria de las tecnologías de la información en reconocimiento a la contribución que han hecho a la economía estadounidense en las últimas décadas. Entre ellos se encontraban: Dick Costolo, CEO de Twitter, Eric Schmidt Presidente y CEO de Google y Mark Zuckerberg, Fundador, Presidente y CEO de Facebook.

 

¿Cuál será el papel que jueguen las redes sociales en las próximas elecciones presidenciales en México? ¿Veremos a los candidatos presidenciales haciendo un uso real y efectivo de las redes sociales? ¿Pueden las redes sociales cambiar el rumbo de las próximas elecciones del 2012? Usted… ¿qué opina?

 

Publicado originalmente en: http://www.empresasydinero.com/el-cuarto-poder-las-redes-sociales/

 

Image: Kookkai_nak / FreeDigitalPhotos.net

Ordena Juez recontratar empleados despedidos por quejarse en Facebook

A principios del mes patrio un medio estadounidense publicó una nota digna de causar sorpresa en la comunidad jurídica-informática. En una decisión única en su clase, un juez de la Junta Nacional de Relaciones Laborales ordenó a una empresa Neoyorquina recontratar a cinco empleados que fueron despedidos por quejarse de sus condiciones laborales en Facebook.

 

Todo inició con una serie de mensajes que estos compañeros de trabajo publicaron en sus muros de Facebook (a manera de discusión), defendiendo su desempeño en el trabajo, pero criticando sus condiciones laborales, incluyendo la carga de trabajo y asuntos relacionados con reclutamiento y selección de personal. Dentro de pocos días, el director de la empresa “Hispanos Unidos de Buffalo” despidió a los cinco empleados involucrados en esta serie de mensajes, argumentando que sus comentarios constituían acoso de un empleado mencionado en el mensaje inicial.

 

El Juez Amchan resolvió que los empleados estaban protegidos porque su conversación sobre los términos y condiciones laborales fue entre compañeros de trabajo, y que dicha conducta no violaba la ley. La Sección 7 de la Ley de Relaciones Laborales que citó el juez establece que “Los trabajadores tienen el derecho a la auto-organización, para formar, unirse o ayudar a organizaciones laborales, a la negociación colectiva a través de representantes de su propia elección, y a participar en actividades concertadas con el propósito de la negociación colectiva u otra ayuda o protección mutua”.

 

El Juez ordenó a la empresa a reinstalar a los cinco empleados y pagarles salarios caídos porque fueron despedidos ilegalmente. Se trata del primer caso relacionado con “medios sociales” que es resuelto por la citada autoridad, que no cumplía con la política de medios sociales de la organización.

 

Se ha puesto a pensar ¿cómo reaccionaría usted al encontrarse de que algunos de sus empleados están quejándose de las condiciones laborales de su empresa (¡o de usted!) en facebook o twitter? ¿puede un patrón despedir a un empleado por “comunicados no deseados” que haga en redes sociales? ¿Dará lo mismo que dichos comunicados sean de naturaleza muy distinta? Por ejemplo: (a) Si un empleado comunica a través de redes sociales información secreta, sensible o confidencial de la empresa, ¿puede usted despedirlo? (b) Si un empleado comunica a través de redes sociales insultos, injurias, amagos u otra clase de información violenta en contra de la empresa o de sus jefes ¿puede usted despedirlo? (c) Si un empleado comunica a través de redes sociales su opinión negativa o críticas en contra de la empresa o de sus jefes ¿puede usted despedirlo? Existe un pequeño análisis que le podrá ayudar a encontrar respuestas a estas interrogantes denominado “Social Media en el Trabajo”.

 

La materia laboral – informática es probablemente la menos regulada desde el punto de vista legal. Por ello es importante que tenga bien claro qué puede y debe hacer en caso de que se enfrente ante situaciones como las que acabamos de describir. No puede prohibir el uso de redes sociales en el trabajo cuando cualquier persona que tenga un “teléfono inteligente” puede tener acceso a ellas en cualquier momento y lugar. Es preferible orientar y dosificar el uso de esas redes o medios sociales en el trabajo. Contar con una política justa y legal en materia de uso de Internet y redes sociales será indispensable para evitarse problemas de índole laboral.

 

Publicado originalmente en: http://www.empresasydinero.com/ordena-juez-recontratar-empleados-despedidos-por-quejarse-en-facebook/

 

Image: Master isolated images / FreeDigitalPhotos.net

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